SIEMPRE LA MUERTE, SU PASO BREVE

Publicado por : | Fecha : 04-03-2016 | Comentarios 3 | Cantidad de visitas: 219

(Por José Echemendía Gallego)

Estoy casi seguro que el periodista y narrador Reynaldo González no sentirá que el título de su novela haya sido usurpado, el motivo es noble y conmovedor.

Cuando en la mañana del 3 de febrero de 2016, como parte de mi rutina, conecté con la televisora TeleSur, vi sorprendido la noticia de que había sido asesinada la líder indígena y campesina de Honduras, Bertha Cáceres; aunque ese tipo de información ya no resulta nada sorprendente en el mundo de hoy; cuando se trata de alguien, que por alguna razón se siente cercana, se advierten tan real y contundentes las palabras de César Vallejo, “Hay golpes en la vida, tan fuertes…¡Yo no sé!”

Tuve la suerte de ser profesor de Bertha Zúñiga Cáceres, hija de la líder hondureña, en la universidad de Sancti Spíritus. Conocí así a una joven llena de esperanza y de afán por la justicia, que se formaba en Cuba para ayudar a su gente en el noble empeño de aprender y crecer. Casi nunca hablaba de la labor abnegada y sacrificada de su mamá, mucho menos de los riesgos que corría en un país marcado por el crimen y la violencia, donde el narco-paramilitarismo campea por su respeto, y las bandas criminales no se quedan detrás.

Hechos como este tienen que llenarnos de indignación, la decisión de los gobiernos y pueblos de Nuestra América, de declarar la región Zona de Paz, no es una mera aspiración, es un propósito real y necesario; pero mientras la inseguridad de los pobres y los líderes campesinos y obreros, mientras la impunidad de los poderosos y sus dineros se enseñoreen en los campos y calles de la patria grande; la PAZ no es cierta.

Este crimen no es un hecho más, si no lo creen así, miren el panorama reciente a nuestro derredor; vuelven a desparecer jóvenes en México, se les aterroriza; amenazan de muerte al primer presidente indígena allá en Bolivia, desatan una campaña en contra de su gobierno; intentos de desestabilizar al gobierno de Correa en Ecuador; todo esto después de triunfos electorales de la derecha en Venezuela, Argentina y Jamaica; sin olvidar las violentas manifestaciones que en Haití han dejado muertos y destrucción de la propiedad social, creando un estado magmático en esta sufrida isla del Caribe.

Hoy puede catalogarse a la furibunda ola de la derecha como un verdadero tsunami que parece no detenerse ante nada, ni nadie; volvamos con Martí, “Es la hora del recuento y de la marcha unida y hemos de andar, en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

Que nada nos resulte ni extraño, ni ajeno; levantemos la voz desde cualquier lugar del mundo ante cada injusticia y atropello, la solidaridad fue, es y será nuestra arma más poderosa

Para Bertha, unos versos de la canción “Su nombre es pueblo”, de Eduardo Ramos:
La muerte
con su impecable función
de artesana del sol,
que hace héroes, que hace historia
y nos cede un lugar
para morir,
en esta tierra,
por el futuro.

Gloria eterna para Bertha Cáceres.

(03) Comments

  1. Jose said on

    Pero como era de izquierda el crimen no salió por los grandes medios de occidente. Gloria eterna a la luchadora.

  2. davidson said on

    Multitudinaria despedida a Berta Cáceres en Honduras
    Miles de personas brindaron hoy el último adiós a la líder indígena hondureña Berta Cáceres, mientras reclamaban justicia a las autoridades para atrapar a los culpables de su asesinato.

    “Justicia, justicia” y “Berta vive, la lucha sigue”, fueron los cánticos más escuchados entre los numerosos asistentes al sepelio, procedentes de diferentes zonas del país, al acompañar su féretro de Cáceres hasta el cementerio de La Esperanza, su ciudad natal.

    Allí, en el departamento suroccidental de Intibucá, la coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) fue asesinada por dos hombres armados que irrumpieron en su vivienda la madrugada del jueves, justo un día antes de cumplir 45 años.

    Momentos antes de su entierro, organizaciones ambientalistas de Guatemala, El Salvador, Nicaragua y otros países rindieron homenaje a la activista que defendió los derechos de los pueblos indígenas de Honduras ante la amenaza de proyectos hidroeléctricos y mineros financiados por empresas transnacionales con el apoyo del gobierno.

    Por esa labor, Cáceres recibió en 2015 el Premio Goldman, uno de los más prestigiosos en el campo del medio ambiente, y su muerte trascendió rápidamente las fronteras y provocó reacciones de condena en todo el mundo.

    “Que este crimen horrendo no quede en la impunidad y se castigue a los verdaderos responsables, a los que son el cerebro de este asesinato”, pidió su madre Austra Berta Flores, de 83 años.

    Miembros del Copinh respaldaron esa petición, al exigir al gobierno del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, que firme un acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para garantizar una investigación limpia y transparente.

    “No se puede distorsionar la verdad acerca del crimen que acabó con su vida. Sabemos que la razón de su asesinato fue su lucha”, expresó Olivia, una de los cuatro hijos de la líder indígena, al rechazar que el ataque contra su madre se trate de un robo o crimen pasional, como insinuó inicialmente la policía.

    Además de su defensa a ultranza del medio ambiente y las tierras ancestrales del pueblo Lenca en el occidente de Honduras, Berta Cáceres encabezó protestas a favor de los derechos de la mujer y contra el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente, Manuel Zelaya.

    http://www.contrainjerencia.com/?p=115142

  3. Mensaje
    Mujeres como Berta Cáceres hay muchas y se multiplicarán para seguir luchando hasta lograr una Zona de Paz en Nuestra América

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