EL AGUA Y EL COCO

Publicado por : | Fecha : 03-12-2015 | Comentarios (0) | Cantidad de visitas: 237
Agua

Por: José Francisco Echemendía Gallego

 

Todo el que vive en la centenaria ciudad de Sancti Spíritus o ha estado vinculado a esta por diferentes razones (las más fuertes son las sentimentales) ha oído alguna vez la famosa interrogante retórica: ¿Por dónde le entra el agua al coco?, que tiene una simpática respuesta, casi de leyenda urbana: “por Independencia”; pero que todos sabemos que ese enunciado indagatorio se usa cuando buscamos la respuesta a algo que no resulta sencillo o claro. Por eso, ante la apremiante situación que tenemos con el preciado líquido (frase manida, pero cierta) las palabras agua y coco centellaron como alarmas en mi cerebro.

La situación real que presenta hoy el país es conocida, pero parece que no lo suficiente. El General de División, Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil de Cuba; en reunión de trabajo efectuada hace tres meses expresaba: “Es importante gestionar una mayor eficiencia de los recursos que tenemos para obtener un mejor aprovechamiento del agua que se dispone, ante la prolongada sequía que hoy afecta al país”, y calificó de seria y con riesgo para la salud la situación hidrológica actual. También destacó que en el periodo comprendido entre noviembre del 2014 y abril del 2015, se reportan 11 provincias con afectaciones por la ausencia de lluvias (Pinar del Río, Mayabeque, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Granma, Hol¬guín, Santiago de Cuba y Guantánamo).

Desde que el hombre comenzó a desandar por este planeta enfrentó las inclemencias del tiempo, entre las que ya se encontraba la sequía, y como resultado de su ignorancia danzaban, oraban y hacían sacrificios a sus dioses para que los beneficiaran con un poco de agua desde el cielo (todavía no habían “pipas”). Mas el hombre de hoy ya no es tan ignorante y dispone de otros recursos científicos y tecnológicos, pero coincidirán conmigo en que, hacer llover cuando se necesita no es tarea fácil, entonces ¿qué hacer? Casi todos lo sabemos: AHORRAR, pero pocos lo ponemos en práctica.

Hoy es recurrente la expresión “no se tiene percepción del riesgo”, sin embargo creo que es mucho más que eso; nos están faltando cosas que no debemos ahorrar: conciencia, solidaridad, responsabilidad y respeto. Para tener higiene en nuestra vivienda no es necesario (al menos en las condiciones actuales) el famoso “baldeo” criollo varias veces en la semana, ya vuelve a ser bastante común una figura casi olvidada, “la criada o empleada doméstica”, que a instancias de sus contratantes hacen la limpieza con mucha agua; también es frecuente encontrar a personas lavando su automóvil en su garaje o frente a su vivienda, y los pequeños talleres de motos eléctricas con sofisticado equipamiento de lavado a presión.

Ahora bien, la consabida “tapa al pomo” se la ha puesto la emergente clase media cubana, no son pocas las viviendas que hoy se construyen con el diseño de una piscina o alberca; y otras que sin tenerlas diseñadas se construyen igual; es cierto que el calor es agobiante, pero lo es para todos; sigue siendo difícil comprender que mientras unos pocos alivian el efecto de las sofocantes temperaturas en una piscina particular, otros –la mayoría- no tengan agua ni siquiera para garantizar actividades básicas en una vivienda, entiéndase limpiar, lavar o tomar un baño reparador al final de la jornada laboral. Martí debe acompañarnos siempre: “El que respeta se honra tanto como el respetado” (“A La Colonia”, Revista Universal, México, 27 de mayo de 1875, t. 1, p.126)

Hay muchos más dilapidadores, tanto en el sector particular como estatal, el enfrentamiento a ellos es tarea de muchos, pero sobre todo de aquellos que tienen el encargo social de ponerle coto a estas conductas derrochadoras. Hay otros temas que también inciden en un mejor aprovechamiento del agua: la eliminación de los persistentes salideros, la cuestionada eficiencia de empresas como Recursos Hidráulicos y Acueducto y Alcantarillado, el que olvida día a día que está bombeando agua y ya se llenó su tanque, o la venta de herrajes e insumos de plomería, sus precios, el papel de los revendedores y acaparadores, los inescrupulosos “piperos”; entre otros. Ahora, de lo que no tengo ninguna duda es que en todos los temas mencionados, y en otros, influirán de manera significativa y favorable ciudadanos responsables, conscientes y solidarios; con ellos, definitivamente vamos a saber “por dónde le entra el agua al coco”, y mucho más importante que eso, por dónde le sale. ¿Cierto?

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